Que el primer semestre de 2020 será muy agitado para Atlético, no es una novedad: deberá jugar Copa Libertadores, Superliga y Copa de la Superliga. Pero una vez confirmados los días y los horarios de lo que será la fase 2 del torneo a nivel clubes más importante del continente, podemos decir que en el comienzo de febrero, vivirá uno de sus momentos más frenéticos de los últimos años.

La Conmebol confirmó que el partido de ida ante el equipo que ocupe el lugar de Bolivia 3 se jugará el miércoles 5 de febrero en el país vecino. El partido de vuelta se disputará el miércoles 12 de febrero en el estadio Monumental. Ambos partidos comenzarán a las 21.30.

A esos compromisos ratificados en el calendario, hay que sumarles dos importantísimos de la Superliga. Todo comenzará seguramente el domingo 2 de febrero, cuando visite nada menos que a Boca en La Bombonera. Luego jugará el primer partido de la serie copera y el sábado 8 o domingo 9 de febrero, recibirá a Argentinos, el líder indiscutido de la Superliga. Días más tarde, jugará el partido de vuelta de la serie.

Recapitulando: en 10 días (del 2 al 12 de febrero) se jugará su clasificación a la siguiente fase de la Libertadores y enfrentará a dos de los mejores equipos actualmente del país. Todo un desafío para el que necesita estar muy preparado.

“Gracias a Dios no estamos mirando la tabla del descenso”, dijo Ricardo Zielinski en la conferencia de prensa de despedida en relación a la cantidad de partidos que el equipo iba a jugar en este semestre. Una declaración en la que se puede intuir que la Copa tendrá cierta prioridad: si no hay problemas con el descenso, no habrá tantos problemas de rotar jugadores, por ejemplo, en partidos por Superliga. Se la tomará con toda la seriedad, pero la idea es avanzar en un torneo que otorga no solo dinero, sino también mucho prestigio.

“Generalmente los viajes como estos te desgastan una semana entera y después encima vienen los partidos de la Superliga en la que estamos compitiendo también en puestos de arriba”, recordó Miguel Abbondándolo, vicepresidente tercero de la institución, luego de conocerse el sorteo. Bolivia no está lejos, para nada, pero la altura es un factor de cansancio que puede influir en el plantel. A eso se refiere el dirigente “decano”.

Todavía nadie quiere hablar de la fase 3. Una instancia a la que solo accederá si supera la fase 2 y nadie da por ganado absolutamente nada. Eso sí, los que están ajenos al plantel y sin necesidad de subestimar a nadie, pueden darse cuenta que en esa fase 3 esperarían o Deportivo Táchira de Venezuela o Independiente Medellín. Dos viajes tan parecidos (Colombia y Venezuela son países limítrofes) como lejanos.

Será un febrero muy agitado. En principio en sus primeros días. Y si todo sale bien, en los días siguientes.

¿Y si finalmente suma un refuerzo para el semestre?

“En principio no vamos a incorporar a nadie”, avisaron Ricardo Zielinski y los dirigentes “decanos”. La idea de sumar por sumar no es atrayente para el entrenador que manifestó que sólo en el caso de que se trate de alguien que eleve la condición actual del plantel se mostraría interesado. ¿Pero si finalmente el club termina sumando un refuerzo?

La duda surge ya que para muchos resultaría extraño que el equipo no incorpore jugadores este verano sabiendo de la doble competencia aunque hasta ahora solo tenga dos partidos de la Copa Libertadores confirmados (los de la fase 2) y para la fase de grupos todavía deba superar una fase más. Pero incluso para esos partidos y los que deberá enfrentar en el medio en la Superliga, podría ser de utilidad una incorporación.

Hay dos opciones para romper con esa idea original de no traer. Que aparezca ese jugador del que habla Zielinski o que finalmente se incorpore lo que se pueda incorporar, bajando las pretensiones.

“No vamos a sumar a nadie... Por ahora”, fue la última respuesta de un dirigente a la pregunta inicial. Por ahora.